<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-6826087270225502203</id><updated>2012-02-16T15:26:03.152-08:00</updated><title type='text'>† cøremøtakumøn †</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://japon-es-feo.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6826087270225502203/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://japon-es-feo.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>† cøremøtakumøn †</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15898142700510719487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>1</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6826087270225502203.post-2687913826919598806</id><published>2008-04-03T08:34:00.000-07:00</published><updated>2008-04-03T08:47:08.288-07:00</updated><title type='text'>la bella y la bestia</title><content type='html'>&lt;table id="table1" bgcolor="#ffffff" border="0" cellpadding="0" cellspacing="0" width="62%"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td align="center"&gt;    &lt;/td&gt;  &lt;/tr&gt;  &lt;tr&gt;   &lt;td align="center"&gt;    &lt;/td&gt;  &lt;/tr&gt;  &lt;tr&gt;   &lt;td align="center"&gt;   &lt;table id="table7" border="0" width="100%"&gt;    &lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;     &lt;td&gt;     &lt;p align="justify"&gt;              &lt;b&gt;     &lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;color:#000000;"&gt;             &lt;img src="http://pequelandia.org/cuentos/disney/bellabestia/belle03.gif" align="left" border="0" height="136" width="109" /&gt;Érase          una vez... un mercader que, antes de partir para          un largo viaje de negocios, llamó a sus tres          hijas para preguntarles qué querían que les          trajera a cada una como regalo. La primera pidió          un vestido de brocado, la segunda un collar de          perlas y la tercera, que se llamaba Bella y era          la más gentil, le dijo a su padre: "Me bastará          una rosa cortada con tus manos."&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;/td&gt;    &lt;/tr&gt;    &lt;tr&gt;     &lt;td&gt; &lt;/td&gt;    &lt;/tr&gt;    &lt;tr&gt;     &lt;td&gt;     &lt;p align="justify"&gt;               &lt;b&gt;     &lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;color:#000000;"&gt;             &lt;img src="http://pequelandia.org/cuentos/disney/bellabestia/beast01.gif" align="right" border="0" height="185" width="223" /&gt;El  mercader partió y, una vez ultimados sus asuntos, se dispuso a volver cuando una  tormenta le pilló desprevenido. El viento soplaba gélido y su caballo avanzaba  fatigosamente. Muerto de cansancio y de frío, el mercader de improviso vio  brillar una luz en medio del bosque. A medida que se acercaba a ella, se dio  cuenta que estaba llegando a un castillo iluminado. "Confío en que puedan  ofrecerme hospitalidad", dijo para sí esperanzado. Pero al llegar junto a la  entrada, se dio cuenta de que la puerta estaba entreabierta y, por más que  llamó, nadie acudió a recibirlo. &lt;/span&gt; &lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;/td&gt;    &lt;/tr&gt;    &lt;tr&gt;     &lt;td&gt; &lt;/td&gt;    &lt;/tr&gt;    &lt;tr&gt;     &lt;td&gt;     &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;         &lt;img src="http://pequelandia.org/cuentos/disney/bellabestia/022.gif" align="left" border="0" height="172" width="112" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#000000;"&gt;Entró decidido y siguió              llamando. En el salón principal había una mesa iluminada con dos              candelabros y llena de ricos manjares dispuestos para la cena. El              mercader, tras meditarlo durante un rato, decidió sentarse a la              mesa; con el hambre que tenía consumió en breve tiempo una suculenta              cena. Después, todavía intrigado, subió al piso superior. A uno y              otro lado de un pasillo largísimo, asomaban salones y habitaciones              maravillosos. En la primera de estas habitaciones chisporroteaba              alegremente una lumbre y había una cama mullida que invitaba al              descanso. Era tarde y el mercader se dejó tentar; se echó sobre la              cama y quedó dormido profundamente. Al despertar por la mañana, una              mano desconocida había depositado a su lado una bandeja de plata con              una cafetera humeante y fruta.      &lt;/span&gt; &lt;/b&gt;                    &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/td&gt;    &lt;/tr&gt;    &lt;tr&gt;     &lt;td&gt;      &lt;/td&gt;    &lt;/tr&gt;    &lt;tr&gt;     &lt;td&gt;     &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;               &lt;b&gt; &lt;span style="font-size:130%;color:#000000;"&gt;                  &lt;img src="http://pequelandia.org/cuentos/disney/bellabestia/beast01.gif" align="right" border="0" height="166" width="200" /&gt;El mercader desayunó y, después              de asearse un poco, bajó para darle las gracias a quien              generosamente lo había hospedado. Pero al igual que la noche              anterior, no encontró a nadie y, agitando la cabeza ante tan extraña              situación, se dirigió al jardín en busca de su caballo que había              dejado atado a un árbol, cuando un hermoso rosal atrajo su atención.              Se acordó entonces de la promesa hecha a Bella, e inclinándose cortó              una rosa. Inesperadamente, de entre la espesura del rosal, apareció              una bestia horrenda que iba vestida con un bellísimo atuendo; con              voz profunda y terrible le amenazó: " ¡Desagradecido! Te he dado              hospitalidad, has comido en mi mesa y dormido en mi cama y, en señal              de agradecimiento, ¿vas y robas mis rosas preferidas? ¡Te mataré por              tu falta de consideración!"       &lt;/span&gt; &lt;/b&gt;                    &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/td&gt;    &lt;/tr&gt;    &lt;tr&gt;     &lt;td&gt;      &lt;/td&gt;    &lt;/tr&gt;    &lt;tr&gt;     &lt;td&gt;     &lt;p align="justify"&gt;               &lt;b&gt;     &lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;color:#000000;"&gt;             &lt;img src="http://pequelandia.org/cuentos/disney/bellabestia/belle02.gif" align="left" border="0" height="159" width="106" /&gt;El  mercader, aterrorizado, se arrodilló temblando ante la fiera:  ¡Perdóname!¡Perdóname la vida! Haré lo que me pidas! ¡La rosa era para mi hija  Bella, a la que prometí llevársela de mi viaje!" La bestia retiró su garra del  desventurado. " Te dejaré marchar con la condición de que me traigas a tu hija."  El mercader, asustado, prometió obedecerle y cumplir su orden. Cuando el  mercader llegó a casa llorando, fue recibido por sus tres hijas, pero después de  haberles contado su terrorífica aventura, Bella lo tranquilizó diciendo: " Padre  mío, haré cualquier cosa por ti.  &lt;/span&gt; &lt;/b&gt;                    &lt;/p&gt;&lt;/td&gt;    &lt;/tr&gt;    &lt;tr&gt;     &lt;td&gt;      &lt;/td&gt;    &lt;/tr&gt;    &lt;tr&gt;     &lt;td&gt;     &lt;p align="justify"&gt;               &lt;b&gt;     &lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;color:#000000;"&gt;             &lt;img src="http://pequelandia.org/cuentos/disney/bellabestia/bella5.gif" align="right" border="0" height="219" width="206" /&gt;No  debes preocuparte, podrás mantener tu promesa y salvar así la vida! ¡Acompáñame  hasta el castillo y me quedaré en tu lugar!" El padre abrazó a su hija: "Nunca  he dudado de tu amor por mí. De momento te doy las gracias por haberme salvado  la vida. Esperemos que después..." De esta manera, Bella llegó al castillo y la  Bestia la acogió de forma inesperada: fue extrañamente gentil con ella. Bella,  que al principio había sentido miedo y horror al ver a la Bestia, poco a poco se  dio cuenta de que, a medida que el tiempo transcurría, sentía menos repulsión.  Le fue asignada la habitación más bonita del castillo y la muchacha pasaba horas  y horas bordando cerca del fuego. La Bestia, sentada cerca de ella, la miraba en  silencio durante largas veladas y, al cabo de cierto tiempo empezó a decirles  palabras amables, hasta que Bella se apercibió sorprendida de que cada vez le  gustaba más su conversación.  &lt;/span&gt; &lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;/td&gt;    &lt;/tr&gt;    &lt;tr&gt;     &lt;td&gt;      &lt;/td&gt;    &lt;/tr&gt;    &lt;tr&gt;     &lt;td&gt;     &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;               &lt;b&gt; &lt;span style="font-size:130%;color:#000000;"&gt;             &lt;img src="http://pequelandia.org/cuentos/disney/bellabestia/bella6.gif" align="left" border="0" height="226" width="199" /&gt;Los          días pasaban y sus confidencias iban en aumento,          hasta que un día la Bestia osó pedirle a Bella          que fuera su esposa. Bella, de momento          sorprendida, no supo qué responder. Pero no          deseó ofender a quien había sido tan gentil y,          sobre todo, no podía olvidar que fue ella          precisamente quien salvó con su sacrificio la          vida de su padre. "¡No puedo aceptar!" empezó a          decirle la muchacha con voz temblorosa,"Si tanto          lo deseas..." "Entiendo, entiendo. No te          guardaré rencor por tu negativa." La vida siguió          como de costumbre y este incidente no tuvo          mayores consecuencias. Hasta que un día la          Bestia le regaló a Bella un bonito espejo de          mágico poder. Mirándolo, Bella podía ver a lo          lejos a sus seres más queridos.      &lt;/span&gt; &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/td&gt;    &lt;/tr&gt;    &lt;tr&gt;     &lt;td&gt;      &lt;/td&gt;    &lt;/tr&gt;    &lt;tr&gt;     &lt;td&gt;     &lt;p align="justify"&gt;&lt;b&gt;         &lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;color:#000000;"&gt;Al regalárselo, el monstruo le dijo: "De esta manera tu soledad no será tan penosa". Bella se pasaba horas mirando a sus familiares. Al cabo de un tiempo se sintió inquieta, y un día la Bestia la encontró derramando lágrimas cerca de su espejo mágico. "¿Qué sucede?" quiso saber el monstruo. "¡ Mi padre está muy enfermo, quizá muriéndose! ¡Oh! Desearía tanto poderlo ver por última vez!" "¡Imposible! ¡Nunca dejarás este castillo!" gritó fuera de sí la Bestia, y se fue. Al poco rato volvió y con voz grave le dijo a Bella: "Si me prometes que a los siete días estarás de vuelta, te dejaré marchar para que puedas ver a tu padre." ¡Qué bueno eres conmigo! Has devuelto la felicidad a una hija devota." le agradeció Bella feliz. El padre, que estaba enfermo más que nada por el desasosiego de tener a su hija prisionera de la Bestia en su lugar, cuando la pudo abrazar, de golpe se sintió mejor, y poco a poco se fue recuperando. &lt;/span&gt; &lt;/b&gt;                    &lt;/p&gt;&lt;/td&gt;    &lt;/tr&gt;    &lt;tr&gt;     &lt;td&gt;      &lt;/td&gt;    &lt;/tr&gt;    &lt;tr&gt;     &lt;td&gt;     &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;               &lt;b&gt; &lt;span style="font-size:130%;color:#000000;"&gt;             Los días transcurrían deprisa y          el padre finalmente se levantó de la cama          curado. Bella era feliz y se olvidó por completo          de que los siete días habían pasado desde su          promesa. Una noche se despertó sobresaltada por          un sueño terrible. Había visto a la Bestia          muriéndose, respirando con estertores en su          agonía, y llamándola: "¡Vuelve! ¡Vuelve          conmigo!" Fuese por mantener la promesa que          había hecho, fuese por un extraño e inexplicable          afecto que sentía por el monstruo, el caso es          que decidió marchar inmediatamente. "¡Corre,          corre caballito!" decía mientras fustigaba al          corcel por miedo de no llegar a tiempo..Al          llegar al castillo subió la escalera y llamó.          Nadie respondió; todas las habitaciones estaban          vacías. Bajó al jardín con el corazón encogido          por un extraño presentimiento. La Bestia estaba          allí, reclinada en un árbol, con los ojos          cerrados, como muerta. Bella se abalanzó sobre          el monstruo abrazándolo: "No te mueras! No te          mueras! Me casaré contigo!"&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/td&gt;    &lt;/tr&gt;    &lt;tr&gt;     &lt;td&gt;      &lt;/td&gt;    &lt;/tr&gt;    &lt;tr&gt;     &lt;td&gt;     &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;               &lt;b&gt; &lt;span style="font-size:130%;color:#000000;"&gt;             &lt;img src="http://pequelandia.org/cuentos/disney/bellabestia/Bella7.gif" align="left" border="0" height="220" width="313" /&gt;Tras esas palabras, aconteció un prodigio: el horrible hocico de la Bestia se convirtió en la figura de un hermoso joven. "¡Cuánto he esperado este momento! Una bruja maléfica me transformó en un monstruo y sólo el amor de una joven que aceptara casarse conmigo, tal cual era, podía devolverme mi apariencia normal. Se celebró la boda, y el joven príncipe quiso que, para conmemorar aquel día, se cultivasen en su honor sólo rosas en el jardín. He aquí porqué todavía hoy aquel castillo se llama "El Castillo de la Rosa". &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/td&gt;    &lt;/tr&gt;    &lt;tr&gt;     &lt;td&gt;      &lt;/td&gt;    &lt;/tr&gt;    &lt;tr&gt;     &lt;td&gt; &lt;/td&gt;    &lt;/tr&gt;    &lt;tr&gt;     &lt;td&gt;     &lt;p align="center"&gt;&lt;b&gt;     &lt;span style="font-family:Algerian;font-size:7;color:#ff0000;"&gt;FIN&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6826087270225502203-2687913826919598806?l=japon-es-feo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://japon-es-feo.blogspot.com/feeds/2687913826919598806/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6826087270225502203&amp;postID=2687913826919598806' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6826087270225502203/posts/default/2687913826919598806'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6826087270225502203/posts/default/2687913826919598806'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://japon-es-feo.blogspot.com/2008/04/la-bella-y-la-bestia.html' title='la bella y la bestia'/><author><name>† cøremøtakumøn †</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15898142700510719487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
